miércoles, 31 de agosto de 2011

La moda y las modas


Me gusta verme guapa. Me gusta la moda, en cierto modo. Hay días en que lo mandaría todo al carajo y me importa una mierda si estoy mona o no. Otros, simplemente por entretenerme o divertirme, me gusta decir: hoy quiero verme mona, quiero arreglarme. Otros, simplemente por vaga, me cuelgo la camisa de cuadros y paso del tema de los arreglamientos y esas cosas que hacen las mujeres.


Pero claro, la barrera de la estética es delicada. Por un lado, porque en el momento en que decides inclinarte por un estilo, en seguida te cuelgan una bonita etiqueta. Entre eso y que parece que las tías que se arreglan, maquillan y ponen guapas dan imagen de ser mini putoncillos. Y que si un día te apetece vestirte de una forma y otro día de otra te dicen que no tienes claras las cosas... pero a ver, ¡es ropa! Ropa, tela, tejido y hilo. Y a lo sumo maquillaje. ¿Qué tiene eso que ver con tu materia gris?


Realmente, todo, todo el mundo elige su moda, aunque piense que no lo hace. Esos personajillos que dicen que odian las modas pero luego los ves mirarse y retocarse el pelo en los espejos de los escaparates, así disimuladamente. Supongo que a todos nos gusta vernos bien... Yo veo el problema en el momento en que alguien solamente es su estética, su cascarón. Cuando no hay nada más aparte de eso. Y muchas veces me da pereza o paso de arreglarme porque no quiero que mi aspecto exterior sea un reflejo que no me identifique tal como soy. Porque no quiero que la gente que está mirando desde fuera piense que la envoltura es todo lo que hay. Normalmente el no arreglarme mucho, el no cuidar en exceso mi aspecto físico hace que se me acerque gente bastante interesante, que realmente tiene más curiosidad por saber quién soy o cómo soy que por meterme la lengua en la boca.


Reconozco que yo también lo hago. Cuando veo tías hipermaquilladas o tipas con una estética que tu dices: woaw como te lo curres, en seguida pienso que serán tontas, idiotas, creídas y vacías. Son los prejuicios propios que yo tengo, adquiridos del trato diario durante años con personas que eran así. No puedo evitarlo. También cuando veo un chico guapo o que cuida su estética, lo primero que pienso es: ¿será un idiota creído?.

Pero no todo el mundo es así. En realidad casi nadie es igual que nadie. Pero es eso, son prejuicios. Probablemente cuando la gente que cuida mucho su estética mira a gente como yo, también aplicará sus prejuicios.

Yo, a partir de ahora me voy a poner lo que me de la gana y cuando me de la gana. Como si me quiero plantar unas bragas de raso en la cabeza como tocado porque me favorecen. Y si me llaman gótica, que me llamen gótica. Si me llaman emo que me llamen emo. Si me llaman gal que me llamen gal. Si me llaman pin up que me llamen pin up. Si me llaman bollo-fashion, que me llamen bollo-fashion. Si me llaman lolita, que me llamen lolita. Si me llaman almeja chilena andaluza, pues que me llamen almeja chilena andaluza.

Solo. Es. Ropa.

Coño.

Y ale, me he desahogado. A seguir estudiando FOL <3.


2 comentarios :

Kayima dijo...

AMEN.

Sin nada más que decir...

Lycia Dobleo dijo...

Me ha encantado, almeja chilena andaluza! jajaja
Mu bien dicho, yo también me visto como quiero y cuando quiero y que digan lo que quieran!
Ala... a estudiar FOL (siaowrsgfhuijkdgiuaskzgjbyhfggg!!! he dicho!!)