sábado, 9 de abril de 2016

De humanos

Es curioso como todos le buscamos siempre un sentido a la vida. Me hacen gracia los que se mofan de la fe religiosa excluyéndose del grupo, como si fueran los únicos que buscan un motivo estúpido para tener menos miedo.

Lo cierto es que todos tenemos nuestras pequeñas mentiras. Todos buscamos un sentido, un motivo para seguir adelante.

Aunque me dé un poco de vergüenza reconocerlo, creo que yo siempre he sido una creyente de las personas. Puedo engañar a quien quiera, pero no lo hace menos verdad. Tengo fe. Pienso que si espero lo suficiente, si busco lo suficiente encontraré lo que estoy buscando. Todos somos un poco así, con una cosa o con la otra. No creo que sea mi culpa, creo que he crecido con una educación edulcorada y romántica, rodeada de clichés. He tenido la suerte de tener una familia que me quiere y unos amigos maravillosos.

Pero son tiempos difíciles. Estoy creciendo y fuera de la madriguera de conejos todo se ve mucho más sórdido.

Lo cierto es que las personas somos un poco idiotas, egoístas, torpes y en realidad no queremos a nadie. Ni siquiera a nosotros mismos.

Bienvenidos a la realidad.

Estamos todos bien solos.

Tendré que encontrar un pasatiempo más seguro. Como el criquet. O hacer ganchillo.

Quien sabe, igual hasta coleccionar sellos.